Cómo planificar una ruta de gravel: superficie, distancia y neumáticos
Una buena salida de gravel empieza mucho antes de subirte a la bici. A diferencia de la carretera, aquí un error de planificación no es solo un desvío: puede ser un tramo de arena donde no se puede pedalear, un camino cerrado o una tarde empujando la bici sin agua. Con un poco de método, casi todo eso se evita desde el sofá.
Decide qué tipo de gravel quieres
«Gravel» cubre cosas muy distintas: desde pistas de grava compactada casi tan rápidas como el asfalto hasta senderos técnicos con raíces y piedra suelta. Antes de trazar nada, piensa en tres preguntas:
- ¿Qué porcentaje de pista quieres? Una ruta mixta con un 30–50 % de tierra es un buen punto de partida si vienes de la carretera; las rutas casi enteras sin asfalto exigen más práctica y más tiempo.
- ¿Qué perfil buscas? Rodadora y constante, o con rampas cortas y duras. En tierra, una rampa del 10 % cuesta bastante más que en asfalto, porque la rueda trasera patina si no tienes tracción.
- ¿Para qué ocasión? No es lo mismo una salida de entrenamiento de dos horas que una aventura de día completo.
Distancia y desnivel realistas para tu nivel
El error más común es calcular el tiempo con tu velocidad media en carretera. En gravel la velocidad cae: la tierra suelta, los baches, las bajadas con cuidado y las paradas para orientarte hacen que, de forma orientativa, rodes entre un 15 y un 30 % más lento. Lo que en asfalto te lleva 2 horas y media, en gravel puede ser fácilmente 3 horas y media.
Algunas pautas prudentes:
- En tu primera ruta en un terreno nuevo, queda por debajo del 60–70 % de la distancia que harías en carretera.
- Cuenta el desnivel con más peso que los kilómetros: 600 m de ascenso en pista cansan más que en asfalto.
- Deja margen de luz solar. Si la ruta se alarga, la parte final se hace con prisa y sin ganas de leer el mapa.
- Ajusta a la época: barro, calor o viento pueden cambiar mucho el esfuerzo real.
Traza la ruta en Cyklot paso a paso
El planificador de rutas de Cyklot calcula el recorrido sobre la red de caminos y carreteras entre los puntos que marques. Así lo usarías para una ruta gravel:
- Marca los puntos en el mapa. Toca el mapa para añadir el inicio, los puntos intermedios y el final. Con dos puntos ya hay ruta; más puntos te permiten forzar el paso por un camino concreto. Puedes buscar un lugar con el buscador del mapa, deshacer el último punto o vaciar todo.
- Elige el perfil «Gravel». Los perfiles disponibles son carretera, gravel, montaña y seguridad. El de gravel prioriza caminos y pistas aptos para bici de gravel. Algunas opciones de enrutado, como evitar cuestas o evitar tráfico, aparecen según el perfil elegido.
- Mira las estadísticas. En cuanto hay dos puntos, la ruta se recalcula y verás la distancia, el desnivel positivo y el perfil de elevación, con el que localizas las rampas duras.
- Compara alternativas. Puedes pedir hasta tres trazados entre los mismos puntos y compararlos por distancia, desnivel y porcentaje de superficie sin asfaltar cuando el dato está disponible. Es la forma más rápida de decidir entre una versión más rodadora y otra más aventurera.
- Cierra el circuito. Si has trazado una ida, hay un botón para generar la vuelta pasando por tus puntos en orden inverso.
También puedes importar un GPX que ya tengas, por ejemplo uno que te hayan pasado, y revisarlo con las mismas herramientas.
Revisa la ruta antes de salir
El calculador trabaja con datos de mapas colaborativos y, aunque el perfil gravel es de gran ayuda, no sabe lo que hay realmente sobre el terreno. Antes de dar la ruta por buena:
- Haz zoom en los tramos de pista y senderos: un camino puede estar marcado y estar impracticable por arena, escalones, vallas o maleza.
- Busca en el perfil las rampas muy empinadas. Si un tramo seguido supera lo que sueles subir sentado, valora una alternativa o prepárate para caminar.
- Comprueba que no haya pasos por propiedad privada, cotos o caminos cerrados por obras o por temporada.
- Mira la previsión del tiempo: tras lluvia, una arcilla que de seco rueda bien se convierte en pasta que bloquea las ruedas.
- Si dudas de un tramo, define un desvío por asfalto de antemano.
Neumáticos y presión
En gravel el neumático es tu suspensión. Como punto de partida, los anchos habituales van de unos 35 a 45 mm: cuanto más técnico el terreno, más ancho. Los tacos bajos y rápidos van bien en pista compacta y asfalto; los más marcados dan agarre en arena o barro a costa de rodar más lento en carretera.
La presión depende de tu peso, de la anchura, de si llevas tubeless y de la pared de la cubierta, así que no hay una cifra universal. De forma muy orientativa, con cubiertas tubeless de 40 mm muchos ciclistas ruedan entre unos 1,8 y 2,8 bar, y algo más en cubiertas con cámara. Baja presión significa más agarre y comodidad, pero más riesgo de pinchazo por llanta o de que la cubierta se doble en curva. Prueba, anota qué te funciona y ajusta rueda trasera y delantera por separado. Lleva siempre kit de reparación, cámara o mechas, bomba o cartuchos y una herramienta multiusos.
Agua, comida y puntos de escape
En rutas largas por caminos rurales no puedes contar con encontrar un bar o una fuente cada pocos kilómetros.
- Agua: como referencia, medio litro o algo más por hora, más con calor. Marca fuentes y pueblos en la ruta y llena el bidón en cuanto puedas.
- Comida: a ritmo moderado, muchos ciclistas toman en torno a 30–60 g de carbohidratos por hora en salidas largas. Lleva siempre un extra por si te retrasas.
- Puntos de escape: identifica de antemano carreteras o pueblos donde cortar la ruta si algo sale mal, y estima cuánto te cuesta llegar a cada uno.
- Cobertura y batería: descarga el GPX en tu ciclocomputador y lleva batería de reserva; no dependas de datos móviles en zonas remotas.
Exporta y comparte el GPX
Cuando la ruta esté lista, guárdala y ábrela desde tus rutas. Desde su página puedes exportarla como archivo GPX para tu GPS o ciclocomputador y compartirla con un enlace para que tus compañeros la vean. Avisa siempre a alguien de tu recorrido y de la hora a la que esperas volver.
Siguiente paso
Abre el planificador, prueba el perfil gravel con tres alternativas y guarda la que mejor encaje con tu nivel. Tus recorridos guardados te esperan en Rutas.